Allá por el año 2000 tuve la fortuna de conocer a una persona de trayectoria vital muy particular con la que nos implicamos en un reto empresarial y social en tierras de León, proyecto que sigue vivo y al que le dedicamos la atención que se merece una empresa que cuenta ya con 300 personas en plantilla además de gestionar una Fundación desde la que se atiende a personas con enfermedad mental.

Habíamos tenido ya para entonces una experiencia de cooperación internacional por la que de la mano del Gobierno Vasco habíamos asumido el encargo de habilitar un “taller para discapacitados” en el Estado de México, y cosas de la vida, aquello propició un contacto bastante casual en tierra vasca, en San Sebastián, con el entorno de asesores de un Leonés afincado en México que para entonces ya se había ganado toda la confianza para presidir y dirigir el Grupo cervecero Modelo (conocido por la cerveza Coronita entre otras marcas), cuarto productor de cerveza a nivel mundial en aquel tiempo, cargo al que llegó arrancando desde una humilde posición en el escalafón y tras emparentar con la familia de los fundadores de la empresa mexicana.

Conocieron lo que hacíamos en GUREAK, nuestra filosofía, nuestros criterios de gestión, nuestra indubitada implicación en la búsqueda de oportunidades de trabajo y sistemas de atención a personas con discapacidad y empezó a tomar cuerpo la idea de trasladar a tierras leonesas en España nuestra peculiar experiencia resolviendo así un tema que tenían entre manos como era el de dar vida a unos edificios (antiguo Seminario) que habían quedado vacíos después de muchos años en los que habían servido como prestigioso centro educativo de los PP. Dominicos. Había edificios que pedían un uso social, había voluntad de aportar soluciones a la Comunidad, y supieron buscar nuestra implicación como gestores para intentar reproducir la fórmula GUREAK en tierras de cereal y cecina atravesadas por el Camino de Santiago.

Tengo vivo el recuerdo de que en la primera ocasión en la que me tocó presentar en la sede Corporativa del Grupo Modelo en México Distrito Federal nuestras ideas sobre lo que pensábamos se podía hacer en León, y tras los comentarios de rigor previos a recibir el visto bueno y el apoyo del personaje en cuestión, se me dirigió de manera directa para decirme algo así como “Esto de León ya está perfilado…” “y ahora… qué podemos hacer aquí en México”. Supongo que me saldría poner una cara de susto contenido porque si antes de empezar a actuar con acierto en León ya se nos emplazaba a aportar soluciones en relación a la discapacidad en México con todas las carencias sociales en un País como aquél, pues no es difícil imaginar lo inalcanzable de las metas que se nos sugerían. Por cierto, no tardó en promover una empresa para personas con discapacidad en Puebla (México).

Esta persona de nombre D. Antonino Fernández contribuyó económicamente a la fundación primero y construcción posterior del primer pabellón de corte industrial en León en un proyecto al que por sugerencia de los PP. Dominicos se le dio el nombre de SOLTRA (Solidaridad y Trabajo Virgen del Camino), y puedo también recordar que el día de la inauguración de la nave industrial en terrenos cedidos por los Dominicos y en presencia de autoridades con el Presidente de Castilla y León a la cabeza se nos dirigió al entonces gerente Eloy Burgui y a mí para decirnos algo parecido a lo que nos dijera en el episodio narrado de México. “Bueno. Este pabellón que hemos inaugurado está muy bien. ¿Cuándo haremos el segundo?” O en otra ocasión revisando datos en Consejo de Administración que me podía preguntar cuántos puestos de trabajo habíamos creado en Gureak para acto seguido preguntar qué había que hacer en León para conseguir cifras similares.

Cuento esto a las pocas horas de recibir el último día de agosto de 2016 la noticia de que D. Antonino no podrá ya cumplir los 99 años que hubiera alcanzado antes de fin de año. Eran muchos años los vividos con ese espíritu de hacer más, de crecer, de mantener la exigencia de cumplimiento de objetivos fuera en el negocio empresarial y financiero que le tocó liderar desde la sede mexicana o fuera en un proyecto social en el que además de colaborar con los Dominicos de Virgen del Camino (León) dio un impulso decidido a esta pretendida reproducción a escala de lo que sabemos hacer en GUREAK.

Seguro que los trabajadores con discapacidad que siguen encontrando trabajo en SOLTRA, sabrán sumarse al coro de agradecidos a este hombre que también quiso aportar a la mejora de la calidad de vida de personas con necesidades de apoyo a uno y otro lado del “charco”.

Descanse en paz.