Es el título con el que identificamos a la persona que asume la representación institucional y la responsabilidad del poder ejecutivo de la Comunidad Autónoma del País Vasco, Euskadi, según el actual dibujo constitucional español y su desarrollo estatutario basado en referentes forales que lo sustentan.

Pues bien. El máximo mandatario de nuestra Comunidad ha tenido a bien incorporar a su agenda de la mañana de ayer 1 de junio una visita con tiempo a la que ha acudido acompañado de dos altos cargos de su gobierno, la Sra. Consejera de Educación y el Consejero de Trabajo y Asuntos Sociales junto con otros responsables departamentales. No teníamos nada concreto a inaugurar. Se trataba de un acto de respaldo y reconocimiento a quienes, como en el caso de GUREAK, llevamos años tratando de introducir mejoras e innovaciones en la programación de soluciones que conduzcan a estadios de inclusión social de las “personas con mayores necesidades de apoyo”. Ha sido una estupenda escenificación del valor añadido que se genera cuando en una sociedad como la vasca se encuentran en plan colaborativo el esfuerzo de la iniciativa social responsable con una Administración Pública que intenta no verse frenada por las limitaciones presupuestarias por un lado y por los corsés jurídico-administrativistas inherentes a la gestión pública, por definición y por respeto a la legalidad.

Se lo hemos dicho a los medios que han acompañado la visita. Es un hito en nuestra historia de 40 años que nuestro Presidente, el de nuestro pequeño País con no mucho más de dos millones de habitantes,  se haga acompañar de dos Consejeros relevantes para exteriorizar su impulso a una manera de entender el equilibrio social impulsando que las personas con mayores dificultades no queden descolgadas en los procesos educativos y de formación profesional y pasen a disponer de medidas que ayuden a reenganchar a los que de otra manera se verían “descolgados”.

Hemos recordado que en el inicio de su mandato se estrenó con su primera salida institucional en la que visitó a nuestros homónimos vizcaínos de Lantegi Batuak (socios con GUREAK, INDESA  y otros en EHLABE) y hoy en la antesala de un nuevo ciclo electoral hemos sentido su calor personal en tierras guipuzcoanas.

De una u otra manera vamos haciendo País. Buscando equilibrios en aquello que si no se corrige nos lleva a una sociedad exageradamente desigual. Intentando que el que lo tenga más complicado reciba las ayudas que le supongan subir algunos escalones en su empleabilidad. Sumando esfuerzo público y privado, porque, ¿no es acaso todo ello fruto del esfuerzo fiscal comprometido de los ciudadanos que pagan (pagamos) impuestos?

Hemos agradecido el tiempo que nos ha dedicado y también ha habido oportunidad para que alguna de las personas con discapacidad que empleamos le haya formulado alguna reivindicación en forma de petición de que inste a las “patronales” (a Adegi en concreto) el cumplimiento estricto del 2% de reserva de puestos de trabajo para personas con discapacidad en empresas de más de 50 trabajadores. La persona que le ha instado a ello, se llama Enrique para más señas, responde al perfil de síndrome Down con plena consciencia de que también fuera de GUREAK debiera de poder encontrar alguna oportunidad laboral.

Seguro que en la próxima legislatura, sea cual sea el color político de los que resulten gobernantes nos seguirá correspondiendo ese papel de alerta y reivindicación para avanzar en el progreso social y no retroceder en materias que habíamos dado por asentadas y resueltas. Ojo con lo que nos puede venir. No todos los que se nos ofrecen van a tratar estos temas de la misma manera. No todos van a apostar en serio por los que mayor necesidad de apoyo van a tener.

Como en tantas ocasiones toca elegir bien las compañías. Allá cada uno con lo que elige, pero como se ve, todos pagaremos los platos rotos y los despropósitos.