En un reciente acto protagonizado por GUREAK en nuestras instalaciones centrales de San Sebastián hemos tenido oportunidad de poner en escena la respuesta a la pregunta trascendental de quién es de verdad el generador del empleo que sumamos a nuestros logros año tras año.

40 años llevamos en GUREAK aprendiendo cada día, y en el día a día, que crear empleo no es otra cosa que ganarnos la confianza de un cliente, industrial o de otro perfil, que vende sus productos en el mundo mundial, que innova en la generación de servicios de última generación, y que cuando nos incorpora a su cadena de valor como proveedores, prestadores de servicios, partners como nos gusta ofrecernos en tiempos más recientes, desencadena de manera directa un proceso de incorporación de nuevos y más trabajadores que con nuestro apoyo y ayuda se esforzarán en conseguir los niveles de competitividad exigidos para hacer sostenible en el tiempo el empleo impulsado por cada nueva actividad en la que conseguimos involucrarnos.

Hemos creado tantos puestos de trabajo” solemos proclamar en nuestras memorias sociales muchas organizaciones y empresas que tenemos en el indicador del empleo generado uno de nuestros valores a resaltar. Efectivamente algo habremos hecho para ello, y si nos ponemos a pensar en profundidad nos cercioraremos de que lo principal y definitivo de nuestro quehacer ha sido precisamente conseguir mejorar la confianza de nuestros clientes, que al ser nuestra avanzadilla en el mercado son los que con sus éxitos comerciales arrastran a nuestras empresas en la senda positiva del crecimiento y nuevas oportunidades resultantes.

“Crear empleo” puede ser una propuesta política, un objetivo social al que sumarse. Pero “Perogrullo” me dice que crear empleo consiste en que uno de nuestros comerciales o gerentes aterrice en el aeropuerto más próximo a nuestra sede “con un pedido bajo el brazo”.

Desde este convencimiento hemos celebrado hace unos días un acto de carácter bienal PREMIOS GUREAK SARIAK en el que hemos reconocido públicamente a las empresas que con su volumen de contratación en los últimos años más empleo han inducido de manera sostenida en nuestra empresa y con datos objetivos en la mano hemos distinguido a VESTAS, empresa danesa líder en fabricación de molinos de energía eólica y una Fundación local, FUNDACION ULIAZPI, hoy dependiente de la Diputación de Gipuzkoa y que lleva 3 décadas confiándonos los servicios auxiliares en sus centros residenciales para la atención a personas con discapacidades graves y severas. Una entidad financiera con sello vasco como LABORAL KUTXA se ha hecho asimismo acreedora al premio LUZAROAN en correspondencia a habernos confiado trabajos relacionados con la gestión de sus sistemas de documentación y relación con clientes.

En estos premios que repetimos cada dos años, este año ha sido la IV EDICIÓN, destacamos asimismo aquella empresa o iniciativa de diversificación que aporta algún elemento innovador en nuestra manera de encontrar nuevas oportunidades laborales para personas con discapacidad y el proyecto seleccionado ha sido EROSKI por la puesta en marcha de un “supermercado” en el que el 100 de la plantilla (10-11 personas) son trabajadores con discapacidad formados previamente por  GUREAK  y con apoyo profesional de personas experimentadas de EROSKI,  y que están ya resolviendo con éxito esta primera experiencia en España como les gusta decir a sus promotores de tienda gestionada 100 por 100 por personas con capacidades diversas pero que acreditan una certificación de discapacidad superior al 33 %.

Rematamos el elenco de reconocimientos con el Premio José Luis Zaldua (que fuera Presidente de GUREAK hasta hace unos 10 años) otorgado a una persona entrañable, industrial vasco de éxito, JOSE MARIA UCIN ARAMENDI, que lleva toda la historia de GUREAK (desde momentos previos a su constitución en 1975) participando en su Consejo de Administración, sabiendo además en los momentos difíciles (que también los hubo) aportar su inestimable ayuda y respaldo financiero sin la que nuestra historia como empresa y proyecto social probablemente hubiera sido otra muy distinta.

El empleo no conoce las “varitas mágicas”. Es la consecuencia de una gestión en la que van entrelazándose la visión e intereses comerciales de algunos, la externalización de servicios por parte de otros, el atrevimiento para poner a prueba nuevas iniciativas que sin algo de osadía y saber hacer no nacerían, y personas que siguiendo aquello de que “la mano izquierda no sepa lo que hace la derecha” han sabido y querido respaldar con su solvencia personal este proyecto que está cumpliendo sus 40 años de edad con buena salud y energía para el futuro. Ah, y nosotros sumamos lo que nos gusta: la gestión.

Por lo tanto, ¿quién crea el empleo?