Hace ahora 40 años (agosto de 1975) se formalizó en una notaría de San Sebastián la constitución de un ente jurídico con el nombre de Talleres Protegidos GUREAK S.A. Han sido 4 décadas de historia persiguiendo el objetivo de generar oportunidades de trabajo para personas con discapacidad (con atención especial a la discapacidad intelectual) y con los deberes hechos entramos en este nuevo tiempo de nuestra QUINTA DECADA con un nuevo reto de dar forma y desarrollo a lo que vendría a ser el proyecto de GUREAK 5.0.

El 5.0. como referencia de la nueva década ya digital de nuestra particular historia en un momento en el que también son 5 el número en miles (5.000) de personas que empleamos, ocupamos, formamos y acompañamos.

Celebramos nuestro 40 aniversario al son del “GAI GERA BAI” pero lo hacemos con plena consciencia de que tiene más sentido prevenir, preparar, provocar el futuro inmediato de esa quinta década recién iniciada que regodearnos en la historia ya vivida desde el impulso inicial dado en su día por ATZEGI y lo que ahora es KUTXA.

Creo que en cada momento hemos sabido interpretar cuáles eran las mejores maneras de abordar la búsqueda de soluciones, y es posible que el reto principal de GUREAK 5.0. en clave de futuro sea el de saber reconocer en qué dirección evolucionarán las políticas públicas tanto en materia de política social como en lo que concierne a las políticas de activación laboral de personas que quedan excluídas del entorno laboral, con la mirada siempre puesta en detectar y anticipar soluciones a la demanda cambiante por parte de personas y familias afectadas por una discapacidad sea del signo que sea. El proyecto 5.0. significará responder a nuevas preguntas que se hará la sociedad, para lo que no valdrán las respuestas que hasta ahora nos han traído al resultado exitoso que hemos conseguido. Nuevas preguntas, nuevos escenarios, para lo que habremos de idear nuevas, innovadoras, e ingeniosas soluciones.

Se puede pensar (no creo que sea un error) que en esta quinta década (5.0.) las políticas sociales europeas experimentarán más cambios y más rápidos que los que hemos conocido en las cuatro décadas que ya son historia, enfrentándonos a un irremediable debate sobre las prioridades sociales a abordar desde las limitaciones presupuestarias que seguirá habiendo. Valga para reforzar lo que digo  e insinúo, una mirada diaria al drama de la entrada en Europa de cientos de miles de refugiados que se convertirán no sabemos de qué manera en conciudadanos nuestros y en “rejuvenecedores” de esta vieja Europa que sigue, y esperemos pueda seguir, enganchada a sus niveles de confort y calidad de vida envidiables para el resto del planeta.

Posicionarnos en el 5.0. nos emplaza a preguntarnos cuál será el sitio para organizaciones como GUREAK en su papel específico de atención a la problemática de determinados colectivos e individuos y qué escenarios de colaboración público-privada se activarán en los nuevos formatos que se arbitren.

¿Nos engullirá la “centralización” que siempre defenderán “algunos” o sabremos encontrar aire y oxígeno suficiente para mantener nuestras señas de identidad desde la eficiencia en la gestión que tanto nos gusta? ¿Podremos con nuestra propia marca y la añadida de Basque Country seguir optando a los mercados de trabajo y de contratación españolas y europeas, o tendremos que pasar a participar en grupos empresariales más amplios y envolventes para garantizar los niveles de empleo y generación de riqueza que hemos alcanzado? ¿Tiene futuro la actual fórmula de empleo especial española o nos acercaremos a nuevos marcos definitorios para organizaciones que buscan participar en el mercado y la economía como proyectos de iniciativa social, que reinvierten todos sus excedentes y que aspiran a ser reconocidos como agentes socio-económicos de primer orden en toda sociedad que no esté satisfecha con los crecientes niveles de desigualdad social y exclusión a los que se nos aboca?

Creo en la necesidad de impulsar la idea de GUREAK 5.0. porque suceda lo que suceda seguirá habiendo necesidad de “gestores de la discriminación positiva” y de la búsqueda de oportunidades para personas en situación de desventaja. Ahora bien, ¿cómo deberán ser estos gestores? ¿qué nuevos programas deberán alumbrar? Entiendo que tendrán que ser “provocadores”del cambio si no quieren limitarse a “sobrevivir” a la defensiva ante la magnitud de las transformaciones. ¿Qué nuevos perfiles de profesionales se exigirán? ¿Qué tipo de organización será la más conveniente? ¿Se avanzará en los sistemas de participación con todas sus consecuencias? ¿Cuáles serán los estilos de liderazgo de este futuro ya en puertas?

Y puestos a hacer preguntas, ¿quiénes serán nuestros cómplices en los nuevos tiempos? La relación con otros centros especiales de empleo se me antoja como algo ya probado, manido y algo limitativo salvo en lo que concierne a esta isla nuestra que es Euskadi donde en el paraguas de EHLABE sigue habiendo energía, ganas de colaboración y relaciones enriquecedoras entre agentes diversos. ¿Habrá llegado la hora de asociarse a empresas que han interiorizado su rol “social” más allá del márketing utilitarista de la responsabilidad social y buscar sinergias en sus movimientos de internacionalización, en el diseño de nuevos sistemas de financiación, en la inversión compartida en I+D, abriendo el corsé del empleo especial que no siempre se sabe si busca progresar en su vía empresarial o mantenerse en el confort cautivo del dinero público e institucional?

GUREAK 5.0. se propone entrar en su quinta recién estrenada década poniendo primero sobre la mesa su abanico de nuevas dudas sin las cuales nunca se inicia el camino de las nuevas respuestas y soluciones.

GAI GERA BAI. Seremos capaces de animar el debate de la nueva década  desde las fortalezas ganadas en los 40 años ya vividos. Bienvenido a este debate.

Ongi etorria geroa noratzea helburu duen eztabaidara.