La pregunta va por GUREAK. ¿Es cierto lo que vemos en los estadillos mensuales de personas en el cierre del mes de junio recién pasado? ¿Es posible que hayamos incorporado a 500 personas más desde enero de este año a los distintos programas y empleos de nuestra empresa? ¿Puede digerirse en una empresa como la nuestra un crecimiento a razón de cerca de 100 personas nuevas al mes en este primer semestre? ¿Resiste y no se rompe la organización? Claro que ni nos dará tiempo para aplicar nuestros protocolarios “planes de acogida”, pero ¿y la formación? ¿Cómo lo hacemos para introducir en la dinámica productiva a este exagerado número de nuevos “empleados” (500 en 6 meses) sabiendo como sabemos que estamos hablando de personas con limitaciones intelectuales algunas (bastantes), afectados por esta otra “enfermedad”  del siglo XXI como se dice es la “enfermedad mental” en número también importante, personas con discapacidades físicas y sensoriales que han podido tener alguna experiencia laboral anterior junto con auténticos “novatos” que de golpe constatan que también había una oportunidad para ellos; y para gestionar la amalgama un número nada despreciable de jóvenes recién finalizados sus estudios de ingeniería u otros que se muestran encantados de incorporarse a un trabajo en esta empresa que a mí en concreto me gusta calificar de “atípica”?

¿Estamos acaso pecando de ingenuos al no asustarnos por esta acumulación de compromisos laborales sino que al contrario blandimos con orgullo el dato con la satisfacción de quien sabe que algún beneficio se deriva de todo este esfuerzo en el entorno social en el que estamos inmersos más allá de la activación laboral de 500 fulanitos y menganitas con sus nombres y apellidos, con o sin certificado de minusvalía, originarios de Euskadi o venidos de otro lugar del planeta, que en tanto no encuentren algo mejor (no es fácil tal como están las cosas)tienen este eslabón que les engancha a la ciudadanía activa a partir de su posición de trabajadores en activo?

¿Es ingenuidad o tiene algo de locura? Sea lo que sea, lo que sí tiene es “cronicidad” porque no en vano estamos acercándonos al 40 aniversario de la puesta en marcha de este “invento” y al grito musicalizado de “gai gera bai” (sí, somos capaces)seguimos pudiendo responder a la confianza de clientes cualificados que son los que de verdad nos pasan los “pedidos” y “encargos” que nosotros en nuestra “cronificada” manía convertimos en oportunidades laborales para personas en situación de desventaja, es decir, en empleo y ocupación para personas que de otra manera lo tienen difícil.

Un proyecto, GUREAK, que ya en los años 80 decidió prescindir de la captación de ingresos atípicos (rifas, tómbolas,…etc.) para centrarse en la captación de financiación pública estable, de la Administración competente en Política Social en manos de la Autonomía vasca desde hace más de tres décadas, y de las aportaciones de las políticas de empleo hoy en manos de LANBIDE (Inem hasta no hace mucho), y que sumado a nuestra fortaleza organizativa y a los niveles de autofinanciación que nos permiten nuestras ventas dan como resultado un sistema en el que la capacidad de cumplir con nuestros clientes se convierte en la piedra filosofal sobre la que pivota la generación de empleo.

No veo ningún milagro detrás de las cifras. Sí veo trabajo, organización, profesionales, personas capaces aún en su dificultad de responder a las exigencias crecientes de clientes (muchos multinacionales), y un sistema público que nos refuerza con su estabilidad.

Cuatro patas para un banco (DIPUTACION FORAL, LANBIDE de GOBIERNO VASCO, autofinanciación y organización) comprometidas las cuatro hasta las cejas en este empeño de mejorar con el trabajo la calidad de vida de al menos 5.000 personas (más su incidencia familiar) de nuestro entorno vasco (Gipuzkoa principalmente) en un Territorio donde la población activa se cifra en unos 300.000 habitantes de los 700.000 que somos en total.

Cifras al fin y al cabo detrás de las cuales es fácil poner, como decía un anterior Lehendakari de nuestra Comunidad, la cara y los ojos de cada una de las personas que formamos el engranaje productivo-formativo-social de GUREAK.

Me lo dicen hace 40 años y de verdad que no me lo creo. Agur.