Aunque parezca mentira, creo que seguimos sin tener las ideas (colectivas e individuales) claras para valorar en su justa medida lo que “la empresa” como tal aporta a nuestra realidad social y económica. Hablo de la empresa como ese sujeto organizado cuya misión es obtener como resultado de la acción conjunta de capital (inversión) y trabajo (aportación humana) un producto, un “algo” con valor que es demandado por otros, sea la sociedad de consumo, sea necesidades de la población en forma de servicios.

Y hablo de una empresa, GUREAK, que hace unos días ha presentado a los medios sus datos de gestión referidos al ejercicio 2014 con un balance calificado de positivo por haber sido capaces de continuar creando puestos de trabajo en Gipuzkoa en número de 231 a sumar a los más de 4.300 preexistentes lo que nos acerca a la cifra mágica de 5.000 que se asoma para un futuro no muy lejano dadas  las perspectivas en las que nos movemos ahora mismo.

He utilizado la frase de “creando puestos de trabajo” desde el convencimiento de que el empleo es una creación compleja resultante de la interacción de muchos factores (competitividad País, I+D, financiación…) que se encuentran más allá de la aportación de cada una de las empresas, y me parece saludable diferenciar los procesos de generación de empleo basados en el crecimiento de las cifras de negocio como consecuencia de que vendemos más a “otros”, de la formalización de “contratos de trabajo” sin la generación nueva de valor en contrapartida que se da en ocasiones.

GUREAK soporta su creación de empleo en el 2014 en un incremento del 22% de sus ventas brutas totales (con un 11 % de crecimiento en el margen operativo) que se explican por la capacidad de nuestros clientes de colocar, distribuir, vender y cobrar piezas en más de 23 países que es donde llegan gracias a ellos los productos industriales que fabricamos. Eso es lo que ponen entre otras cosas nuestros clientes. Nosotros, la empresa, ponemos organización y un esfuerzo organizado de varios cientos de profesionales que desde su identificación con la MISION (su alineamiento con la misión y objetivos  es una de las fortalezas que nos permiten mirar al futuro con optimismo) sostienen con su esfuerzo esta aventura empresarial.

Otro elemento intrínseco a la existencia misma de la empresa es la búsqueda del beneficio económico para remunerar en su justa medida el capital invertido, contribuir con sus impuestos y cargas fiscales a enriquecer la sociedad en la que está inmersa y remunerar la fuerza laboral utilizada según lo permita el equilibrio entre ingresos y gastos recurrentes. El propio sistema con el que nació GUREAK hace 40 años (1975) establece un mecanismo de “no reparto” de beneficios a los accionistas (éstos – ATZEGI, KUTXA, DIPUTACIÓN, ILUNION…- son “institucionales” en nuestro caso) y “la reinversión” del excedente anual en inversiones productivas y mejoras de equipamientos e infraestructura en general. En cifras del pasado año esto se traduce en que los 6´5 MM € de resultado positivo (4 más que en 2013) han permitido afrontar inversiones por cuantía de 7´3 MM € sin necesidad de recurrir al endeudamiento con terceros. Buen dato sin duda en esta pretendida salida de la crisis. Empleo, sostenibilidad y mejoras con visión de futuro.

Y ¿qué decir de la contribución fiscal que practicamos las empresas? En GUREAK llevamos ya muchos años incluyendo en nuestra memoria anual el dato de visualización de todas las ayudas públicas recibidas (Lanbide, Diputación, bonificaciones a la SS) que en el año 2014 mencionado han alcanzado la cifra de 35´2 MM€. Y contraponemos esta información transparente con el de la suma de pagos que ingresamos en la Hacienda Foral en el mismo ejercicio en conceptos como IRPF, IVA e Impuesto de Sociedades por los beneficios conseguidos. Nos llena de orgullo poder decir que hemos devuelto al “fisco”, hemos pagado a Hacienda, una cantidad equivalente a todo el dinero recibido, es decir, 35´3 millones de euros. ¿Sigue alguien pensando que somos una carga para la sociedad?

La realidad económica nos está llevando a valorar cada vez más nuestra capacidad de autofinanciación, por lo que resaltamos que de los 151 MM € ingresados un 84% proviene de nuestras ventas comerciales siendo el restante 16 % la suma de ayudas públicas de distinto tipo. Añadamos el dato de que los salarios y gratificaciones repartidos en correspondencia al valor aportado ha superado la cifra de 55 millones de €, y completamos una fotografía de lo que genera una empresa como la nuestra en su entorno, en la economía guipuzcoana y vasca, y en las rentas de más de 4500 personas con las que se cerró el año.

Otras empresas tendrán datos más brillantes. Los nuestros son éstos por lo que toquemos madera y mantengamos el esfuerzo de todo/as para perseguir nuestros objetivos sociales (donde la transversalidad de GUREAK ITINERARY es cada vez más palpable), y económicos de la mano de GUREAK INDUSTRIAL, GUREAK ZERBITZUAK y GUREAK MARKETING.

¿Son o no la cara y la cruz de una misma moneda la “trascendencia social” de nuestros objetivos y la “aportación de valor económico” de nuestras actividades?