Me quedé con la referencia del concepto de “líquido” aplicado a nuestra maltrecha sociedad en una reciente reunión de trabajo en un programa que venimos ensayando en GUREAK en el que con una cadencia quincenal convocamos a personas de diversa formación, procedencia y ejercicio profesional de nuestro Territorio guipuzcoano para compartir durante dos horas de debate abierto y sin mucho formalismo sobre lo que es nuestra organización, lo que aporta al equilibrio social del Territorio; indagamos acerca de cómo nos ven, cómo se nos ve, cómo y qué comunica nuestra marca, si se nos conoce lo suficiente y con qué grado de profundidad, si se nos sigue viendo como lo que éramos hace 25 años más que en el nivel de potencialidad que creemos tener ahora, si suenan nuestra cifras de negocio, de retorno fiscal, si somos competencia desleal, si sorprende que estemos hablando en este 2014 de 4.600 personas con capacidades diversas (me incluyo) vinculadas a alguno de nuestros programas y ello en un Territorio tan pequeño (700.000 habitantes) como el nuestro, si nos pueden sugerir algo cara al futuro, de qué manera debemos de afrontar éste, nuestro nuevo branding y unificación de marcas…etc.

Lo hacemos en un formato de “desayunos con el presidente” (el que suscribe), GOSARIAK, al que nos atrevemos (leve osadía) con el pretexto de estar acercándonos a nuestro 40 aniversario de actuación empresarial algo “atípica”.

Nos sorprende de entrada la buena acogida que los 5 invitados a cada sesión nos dan, el espíritu positivo con el que acuden, el gesto sonriente del que busca participar en la mejora social de su entorno, la predisposición a convertirse cuando menos en unas horas en cómplices de nuestra historia y del devenir que nos toca protagonizar.

De verdad, da gusto abrir las puertas y ventanas de una organización como la nuestra para favorecer la entrada de aire fresco, de ideas actualizadas, de inputs intelectuales, de experiencias profesionales distintas, que se puedan sumar a las reflexiones internas que necesariamente se vienen haciendo año tras año en eso tan manido de la “reflexión estratégica”.Y nuestra suerte consiste en que a lo largo de los próximos meses esperamos completar unas 20 convocatorias con un total de 100 partícipes que alimentarán nuestra mochila de ideas, ganas, propuestas, conocimiento y estímulos para afrontar nuestro futuro y que se convertirán, esperemos, en cómplices de GUREAK.

Y como se decía en el encabezamiento, nos va a tocar movernos en una “modernidad líquida” como la define el sociólogo polaco Zygmunt Bauman que con sus 88 años y más de 50 libros editados (Premio Príncipe de Asturias en 2010) al explicar el momento de la historia en que vivimos, donde lo que él llama “El Poder” con mayúsculas “se diluye, se mueve en el espacio sin que nadie lo controle, cuando la política sigue anclada en como era en el siglo XIX” (no hay más que ver lo que está sucediendo realmente en nuestro Estado). Señala como líquida esa sociedad en la que existe un poder extraterritorial, el de las empresas, que emigra de un país a otro (los que tienen más recursos tienen más movilidad) mientras miles de personas que no encuentran trabajo están atrapadas, no pueden irse.

Hacemos real lo que no es sino virtual. En el mundo “on line” es todo más liviano, fácil de romper y no comprometer.

Denuncia con datos el tremendo problema de la desigualdad y de la acumulación de riqueza en unos pocos a escala mundial para denunciar además que “somos indiferentes a los pobres porque hemos ahogado el impulso natural a ayudar al otro, las normas éticas están en crisis total porque lo que prima ahora es la competencia”.

Incita a no creer que cualquier problema social se soluciona aumentando el PIB, ni a pensar que “la búsqueda de la felicidad está en las tiendas”.

Considera falsa la creencia en “las bondades del individualismo” que en plena época de desregulación y liberalización han convertido al otrora compañero en el “enemigo en potencia ante el riesgo de un despido” vendiéndosenos además el estar en paro como un fracaso personal y no como resultado de la actuación del sistema.

Pues esto es lo que pasa cuando te abres a las ideas de otros. Que ahora no me queda más remedio que apropiarme de alguno de los libros de Bauman y profundizar en esta línea de pensamiento “sabio” que a buen seguro ayudará a entender por dónde transcurrirá nuestra vida personal y la de nuestras organizaciones.

¿Puede alguien añadir algo a mi atrevida ignorancia? ¿Alguna sugerencia aunque sea sin el formato de “desayuno”?