Después de cuatro décadas de actividad al servicio de la generación de empleo y ocupación para personas que lo tienen realmente difícil (si difícil lo es para todos, cuál no será la dificultad para aquellos afectados por una discapacidad que va acompañada normalmente por una menor capacitación formativa y profesional y una menor autonomía para desenvolverse sin apoyos en la vida) hemos “parido” una nueva idea que resumiríamos en “No buscamos el mejor trabajador para un trabajo, sino el mejor trabajo para determinada persona” (J.L. Basoco dixit).

Unos hablan de la “gestión centrada en la persona”, otros de “planes individualizados de apoyos”. Otros de “desarrollo de carreras profesionales”.

Pues nosotros, que somos de Donosti (aquí cerca de Bilbao), hemos abierto un nuevo servicio que consiste en hacer “trajes a medida” para que cada persona, según sus capacidades, su necesidad específica de apoyo, sus ganas personales (y apoyo familiar) de hacerlo, vaya encontrando su hueco particular donde demostrar a los demás y demostrarse a sí mismo que es una persona útil (claro que con alguna torpeza, quién no), contribuyendo al buen ambiente en su entorno de trabajo y convivencia (proyecto HAR-EMAN) y capaz de realizar en un entorno real, no simulado, prácticas de trabajo que mejoran su formación y su incorporación a ámbitos de convivencia donde todos y todas podemos tender a buscar relaciones sociales enriquecedoras.

Y lo hacemos bajo el paraguas de PAUSO BERRIAK (nuevos pasos) programa ideado, promovido e impulsado desde ATZEGI y convertido en parte importante del abanico de servicios y oferta de programas formativos, ocupacionales, laborales y de acceso al empleo ordinario asumido en diferentes etapas evolutivas por GUREAK (hoy englobado en el concepto más amplio y abierto de GUREAK ITINERARY, una de nuestras cuatro áreas principales de gestión.

Nombres, palabras, referencias de consumo interno, que no quieren decir otra cosa más que estamos en marcha, que mantenemos un proceso dirigido a la búsqueda de oportunidades de trabajo en el llamado mercado ordinario  y con particular atención a la discapacidad intelectual como motor y origen fundacional de lo que hacemos.

Se nos ha intentado por desconocimiento, por mala fe, o por equipararnos a experiencias menos logradas en el ámbito del Estado, en la consideración de que nuestro papel estaba bien limitado en la gestión del empleo especial (“trabajo protegido”… ¿qué empleo y de qué sector no está protegido?…) diciéndonos que lo bonito ya lo harían otros (el empleo con apoyos, el acceso al empleo ordinario…etc) y que siguiéramos con nuestros “talleres” a los que en paralelo incluso podían vilipendiar.

En GUREAK hemos asumido siempre, desde que nos fundaron aquellos ilustres que hoy siguen siendo los de la “Asociación” (en cada sitio se llama de una manera pero en todas representa la voluntad y necesidad de personas afectadas por una discapacidad y sus familias) que somos gestores de oportunidades de trabajo y ocupación laboral al servicio de personas con discapacidad, principalmente la que se reconoce como intelectual, y ello nos exige una estrategia de implantación el Territorio (ocupamos a más del 1% de la población activa de Gipuzkoa en más de 20 instalaciones), diversificación (iniciativas en muchos sectores diferentes de la actividad económica), sostenibilidad en nuestros proyectos empresariales a los que nos vinculamos diariamente más de 4000 personas, e innovación en la búsqueda de iniciativas que respondan con más probabilidad de éxito a hacer la vida más rica a personas que parten en desventaja.

PAUSO BERRIAK no es casual. Forma parte de una estrategia y de una posición en la historia de los servicios sociales y de empleo muy particular y definida. No sólo no queremos sino que además no debemos limitarnos al espacio “protegido” porque tenemos herramientas, ganas y capacidad para acometer nuevos retos innovadores y complementarios a otros. Alguien quiso clasificarnos de “gueto” y no lo somos, porque no queremos. Alguien quiso quedarse con “lo bonito” del pastel, y nosotros aspiramos a ofrecer lo “universal” y lo “individualizado”. Tanto lo uno como lo otro. Porque somos capaces de hacer “TRAJES A MEDIDA” para los individuos dándoles apoyos, y para las empresas que nos brindan su “complicidad” y que también requieren de “facilitadores” de la experiencia.

Menos rollo. Todo se concreta en que en estos 3 últimos años 126 empresas de nuestro entorno han acogido formación, prácticas y continuidad laboral a más de 150 personas con perfil de dificultad evidente a la vez que mantenemos el “empleo especial” y actividad ocupacional con otras 4000 personas. Lo que algunos quisieron plantear como antagónico nosotros lo hacemos complementario.

¿Vamos o no vamos bien con este planteamiento? Pregunto.