Me siento delante del ordenador con intención de escribir decir algo pretendidamente nuevo en mi cita semanal con este blog y con los que tenéis la paciencia de seguirlo, y recibo un correo que desvía mi atención y me hace cambiar el tema inicialmente elegido.

Al fin y al cabo es viejo el dicho de que “no se juega con las cosas de comer” y en nuestro caso, el de GUREAK, estas cosas de comer, es decir aquello a lo que nos debemos y por lo que recibimos esa cosa que en su día era “sal” (bien preciado por absolutamente necesario) y ahora es “salario”  (igual de necesario), están totalmente ligadas y relacionadas con nuestra capacidad de hacer, fabricar, producir, construir algo para alguien de cualquier parte del mundo, pero haciéndolo sobre la base de que construimos apoyándonos y valiéndonos de personas “con capacidades diferentes” y que necesitan distintos niveles de apoyo.

No es más que repetir ese “mix” de personas (con características especiales en nuestro caso) y gestión empresarial con su derivación directa en empleos.

Conseguir un pedido de un cliente es algo cada vez más complicado por las exigencias de competitividad, calidad, fiabilidad, solvencia, profesionalidad que se exigen, en un grado máximo cuando de un cliente nuevo se trata, y sin concesiones que ablanden el proceso de “homologación” que, como nos han venido enseñando tanto las empresas locales punteras como las “multinacionales” para las que trabajamos en sectores como el de “automoción”, tenemos que pasar y renovar constantemente para ser aceptados en su plantel de proveedores.

Me llegan datos del informe  de la última auditoría (se me dice que una de las más duras y exigentes que hemos tenido hasta ahora) en este caso de una empresa “global” y que hemos cubierto con buen resultado, y del que más allá de los “improvement points” (mejoras) que debemos continuar introduciendo en ese esfuerzo de mejora continua que se nos exige, quiero destacar lo que se nos reconoce como “Positive points” (aquello en lo que de verdad estamos en su opinión bien pertrechados).

Y lo que sorprende gratamente por el valor que tiene para nosotros y para lo que hacemos, y el añadido de la procedencia de la valoración que es ni más ni menos que el comité de auditorías de calidad de una multinacional extranjera, se destaca como primer punto destacado:

“1.- Concept to work with handicap people

(training, apropiate task for each operator, …)”

Se reconoce como una fortaleza acreditada que puntúa muy positivamente en la auditoría el saber hacer de GUREAK y nuestros centros de trabajo industriales en la gestión del trabajo con personas con discapacidad, sus procesos formativos, la adaptación de la tarea a cada trabajador… etc, el concepto de individualización que se aplica y que un observador externo, y en este caso ajeno al tema de la discapacidad, observa, constata y reconoce.

Continúa el informe con un “2. Quality level in 2013” o calidad conseguida el pasado año, pero pienso que todo lo que seamos capaces de progresar en el punto “1” es la garantía de nuestro futuro y la justificación de para qué se puso en marcha hace 40 años este “proyecto” que sigue muy vivo y con fuerza.

Quiero compartir desde la “tramolla” de este teatro mi satisfacción y felicitación con todos los “agentes” y actores varios que cada día venís desempeñando vuestro trabajo con el valor añadido de contribuir al mejor funcionamiento de nuestra sociedad.

¿Hay algo que pueda satisfacer más que el trabajo bien hecho, reconocido, y con conciencia de ser además útiles a los demás?