Pasó Santa Lucía. Llega Santo Tomás con sus chistorras, tenderetes y añadidos. Los Colegios preparan sus vacaciones de invierno. Los críos preguntan por los días que faltan para los Reyes. O para el Olentzero según nuestra propia mitología. Y para tantas otras similares en otras geografías. Hoy 17 toca luna llena (verla vale la pena) y me llegan ecos de que hay quien se cita para esquiar de noche aprovechando su luz (refleja pero luz). Se trata al fin y al cabo del solsticio de invierno que se  celebra de maneras diferentes en todo el planeta y sobre el que la cristiandad incorporó, añadió, la celebración de la Natividad. El nacimiento del niño Jesús. Añadamos villancicos, fun fun fun. “Ator ator mutil etxera”. “25 de diciembre”. El árbol, el abeto iluminado, la lotería (este año sí vamos a tener suerte…). Ay qué lata. Y ¿qué vamos a poner para cenar la Nochebuena? ¿Vamos a ir o no a casa de tu madre? ¿Y la comida de Navidad? ¿En mi casa?¿En la tuya? Ya hemos encargado el cordero, las cocochas, los turrones, el champán. Nos llega el aguinaldo de la empresa (cada año más ajustadito o así nos lo parece). Polvorones que seguirán rondando en los armarios hasta la primavera porque no se terminan (prueben a decir Pamplona la próxima vez que metan uno de ellos en su boca). Aportamos de paso al “banco de alimentos”. Qué limpia queda así nuestra conciencia, y qué bien le puede venir lo que a nosotros nos sobra al que llega en precario a fin de mes o casi no llega. Y algún juguete, nuevo o usado, para algún niño con menos suerte.

Repartimos saludos con los vecinos y vecinas más allá de que a lo largo del año no nos hayamos hecho mucho caso.

Es lo que toca, fun fun fun.

Y se me olvidaba. Las compras, los regalos. Hasta un 25% de todas las  ventas anuales de los comercios se concentra en estas fiestas según dicen las encuestas. Y parece que este año repuntan algo las previsiones de ventas. Son las fiestas navideñas. O ¿será la fiesta del Corte Inglés? ¿De Zara? ¿Cuál es la densidad de bolsas de regalos por m2 en las calles más comerciales? ¿Y el ratio de hombres mujeres en esos lances? ¿A que ganan también en esto las mujeres?¿Será que la crisis habrá tocado fondo? ¿Empezamos a asomar la cabeza entre tanta incertidumbre? ¿Y significará esto que fulanito o fulanita de tal, pariente cercano nuestro, encontrará por fin un trabajo aunque sea, ya lo sabemos con resignación, temporal, algo precario, más barato que antes, y a lo mejor lejos de su domicilio habitual?

Y los que podamos nos tomaremos unos días de vacación. En la empresa quedarán, y gracias porque se queden, los que apuran los últimos días del año haciendo por ejemplo el inventario físico en nuestros centros de trabajo. El departamento de contabilidad. Que se acaba el mundo!!! Que hay que firmar esto y aquello antes de fin de año!!! Y los que nos pagan la nómina (no en todas las empresas podrán hacerlo por desgracia). Si no lo hicieran ¿cómo cobraríamos? Gracias por trabajar hasta el último respiro.

Y en pocos días cambiaremos los calendarios, abriremos el 2014, buenos deseos a todos y todas, y nos cercioraremos de que un año más el mundo sigue dando vueltas. Inexorable. Y después de Reyes (aquí no se discute si república o monarquía) vuelta al cole y a apurar el nuevo año desde el primer día.

FELICES FIESTAS. URTE BERRI ON.