Este fue el slogan de una campaña de mentalización social de la Asociación ATZEGI de hace unos pocos años con la que pretendía trasladar a los ciudadanos en general la positiva motivación de personas con discapacidad intelectual para encarar sin “perezas” añadidas los quehaceres de la semana que se iniciaba.
Y lo ponían en boca de personas que exteriorizaban algún grado de dificultad, con presencia y participación de algunos/as afectadas con síndrome down que verbalizaban y expresaban el “me encantan los lunes” desde la seguridad de que les esperaba una semana agradable por las relaciones con las que se reencontrarían, el buen trato de sus compañeros/as de tareas, un buen ambiente de trabajo en el que aportar sus capacidades, fuera en un establecimiento comercial, en una oficina o en un centro de trabajo especialmente adaptado para trabajadores con discapacidad.
Y precisamente en una visita en días recientes a uno de estos centros o “talleres” como les hemos llamado históricamente, y ante la sonrisa, gesto y saludo de satisfacción de alguno de sus operarios, surgió con sus responsables el comentario de qué era lo que en verdad les generaba el mayor bienestar, ese sentirse satisfechos que sin disimulo transmitían.

Y concluyeron, concluimos, que el primero y principal factor en ese estadio de conformidad con ellos mismos y su entorno era tener trabajo, tener actividad organizada, no tener tiempos muertos, tener algo que hacer con ritmo, con la dinámica que se desprende de los compromisos con algún cliente. En este caso el cliente principal al que se proveía era una cooperativa integrada en el Grupo Mondragón, y puedo tener mis dudas de si hemos sabido transmitir a nuestros clientes la importancia y el valor de su vinculación y confianza con nosotros.

Por lo que ánimo a todos ellos (clientes) y que sepan que con lo que consiguen en sus desarrollos comerciales y de producto se derivan, entre otros beneficios, estos valores de satisfacción social de personas en desventaja que de verdad lo agradecen y necesitan.

Y el segundo elemento constitutivo de su contento y satisfacción, QUE GANE LA REAL. Evidentemente nos afecta a todos (y cómo no también a los que se mueven con reacciones más primarias y espontáneas) el éxito deportivo del equipo de nuestros colores. Y el estar, como estamos, repitiendo resultados ganadores y el clima de alegría y optimismo que se contagian, influye también de manera directa en nuestro estado de ánimo y en una visión más positiva de la realidad. Y como esto cobra más importancia en los tiempos difíciles que vivimos, no queda otra que seguir animando y animándonos mientras dure esta ola, y trasladar a Jokin Aperribay como Presidente del Club y a los jugadores que de su acierto se deriva nuestra mejor o peor situación anímica.

 

He ahí el coctail explosivo. Clientes exitosos a los que aportar nuestro trabajo y triunfos deportivos que eleven la moral de la tropa. Ya se dijo de hecho que no sólo de pan vive el hombre. AUPA REAL!!!