Mi historial personal-profesional ha estado ligado en los últimos 40 años al entorno de iniciativas sociales y empresariales reconocibles como de “economía social” en las que el debate sobre el tratamiento del concepto de lo lucrativo o su contrario ocupa una posición importante.

1º.- ¿Es lo mismo lucro que beneficio? Entiendo, y así lo he venido defendiendo en cuantos foros, conferencias, y mesas redondas me ha tocado participar, no hay nada más sano y más necesario que el beneficio como plataforma de capitalización en todo proyecto que se plantee objetivos de crecimiento y expansión.

Esto que es una de las máximas que hemos aplicado en los proyectos empresariales de GUREAK, es tanto más importante en aquellos proyectos que nacen para cubrir necesidades sociales. En la medida en que éstas son inevitablemente crecientes y cambiantes, necesitamos dotarnos de recursos económicos y financieros que sólo con el soporte de una capitalización suficiente y proporcionadamente creciente se pueden abordar con éxito.

2.- ¿Es o no el lucro algo que se refiere al uso, a la aplicación que hacemos del beneficio, del excedente “necesario” generado en la gestión de los recursos puestos a nuestra disposición? Creo que es en esta aplicación y estos usos, junto con los mecanismos de control y decisión de los que nos dotemos en cada organización, donde debemos encontrar la sustancia que subyace en la diferenciación de entidades lucrativas y no lucrativas.

3.- ¿Cuál es la importancia, y en qué medida es determinante, la forma jurídica que se adopta a la hora de generar una nueva entidad, una nueva iniciativa empresarial, una nueva “persona jurídica”? Tengo el honor de haber sido durante años directivo de un proyecto empresarial que bajo fórmulas de sociedades de capital (SA y SL) tiene establecido en sus estatutos por voluntad de los socios renovada en cada Junta Anual de Accionistas el no reparto de dividendos y el traslado a reservas de los excedentes (beneficios) que se generan. Luego se puede ser jurídicamente mercantil y no perseguir finalidad lucrativa alguna.

En contraste nos encontramos en un endiablado entorno en el que con el pretexto de ser ONG y no tener fin de lucro se producen comportamientos incluso de categoría de ilícito penal en el manejo de fondos de fundaciones, asociaciones…etc. No tengo en mente sólo el funcionamiento “indebido” del entorno de la casa real, sino información que estos mismos días circula del encarcelamiento del presidente, directora y una tercera persona responsables y gestores de una Fundación catalana dedicada a la atención de personas con discapacidad psíquica y que ha malversado dinero público amen de abusar de la confianza de familias asociadas.

4.- ¿Son pues “sin fin de lucro” todos los que lo pretenden?